Dos relojes que no se miran acaban de marcar la misma hora.
Uno mide el riesgo de que el ciclo se rompa; el otro, la actividad real de la economía. No comparten datos ni método. Esta semana, por primera vez en meses, se mueven a la vez y hacia arriba.
El Warning acelera a máximos de casi seis meses. La actividad real da su mayor salto en un año. La multitud vuelve a un optimismo que se ensancha, sin euforia. Y la Fed, sin reunión esta semana, mantiene la tapa puesta.
El régimen sigue en Muelle Comprimido — y la cautela va en el texto: la mejora está en el dato crudo, no en el índice confirmado. La lectura completa, capa a capa, está en la web.
Contenido editorial, no asesoramiento de inversión. Señales del ciclo, no recomendaciones.


